sábado, 16 de julho de 2011

“La bomba atómica es inútil y obsoleta”

Versão em espanhol de minha entrevista pela Isto É, de 28.03.11, publicada em http://publicaronline.net/2011/03/30/“la-bomba-atomica-es-inutil-y-obsoleta”/

Isto É – Brasil - Autor: José Galisi Filho - ENTREVISTA a Richard Rhodes

Los arsenales nucleares ya no pueden ser usados y sirven sólo a los planes terroristas, dice el premiado historiador americano, considerado el mayor especialista del mundo en la carrera armamentista


Rhodes muestra que la bomba solo fue un arma de guerra cuando era exclusiva de un único país

El historiador, escritor, periodista y dramaturgo americano Richard Rhodes, 73 años, es reconocido como el mayor estudioso de la carrera armamentista en el mundo. Especialista en las investigaciones sobre la Guerra Fría, ganó el Premio Pulitzer en 1986 con el libro “La Construcción de la Bomba Atómica”, que se volvió un clásico sobre el asunto. Rhodes tiene un estilo capaz de transformar áridas discusiones tecnológicas y embates sobre inteligencia militar en enredos dignos de los mejores thrillers policiales. Tanto en el campo de la ficción como en la dramaturgia o en sus textos documentales, él viene sosteniendo que nadie en el mundo estará a salvo mientras existan arsenales nucleares en alguna esquina del planeta. La bomba atómica dejó de representar más seguridad para la nación que la que tiene. “Las armas nucleares se volvieron completamente inútiles”, dice él. Hoy, según Rhodes, mientras en el mundo civilizado es impensable el uso de una bomba atómica para resolver conflictos militares, la mayor amenaza nuclear viene del mercado negro de las organizaciones terroristas. “En el 11 de septiembre, Al Qaeda dejó el inequívoco mensaje de que su próximo ataque será con un artefacto nuclear”, resalta.

Durante 30 años Rhodes se dedicó a estudiar la simbiosis entre la gran ciencia y la política, materializada en 1945, cuando el mundo vio la bomba atómica destruir las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Él considera que sus estudios sobre la Guerra Fría fueron concluidos el año pasado con la publicación del cuarto volumen del monumental “El Crepúsculo de las Bombas”. En una entrevista exclusiva a ISTOÉ, Rhodes habló sobre los riesgos de una nueva carrera armamentista, sobre la nueva doctrina de Obama para los arsenales nucleares y mostró que, hoy, la lucha contra la proliferación de las armas atómicas dejó de ser tarea exclusiva de pacifistas soñadores.

“Quedé impresionado con la iniciativa mediadora de Brasil en Irán. Los mejores negociadores para refrenar ánimos son los independientes”

“En el 11 de septiembre, Al Qaeda dejó claro que su próximo ataque será con un artefacto nuclear. Esa es una amenaza existencial para los EUA”

Las amenazas del terrorismo internacional pueden motivar una nueva carrera armamentista nuclear?

Richard Rhodes – Hubo un cambio fundamental en esa situación, percibida hasta por sectores conservadores. Grupos subnacionales, como Al Qaeda, que no tienen territorios o una población para defender, pueden venir a tener acceso al poder inconmensurable de materiales enriquecidos. Eso representa una amenaza existencial para los Estados Unidos. Sin embargo, la respuesta que el presidente George W. Bush dio al 11 de septiembre, atacando un país que no tenía absolutamente nada qe ver, tirando a ciegas, acabó fortaleciendo la acción de esos grupos con el caos que se siguió a la invasión de Irak.

Entonces, estamos en una situación peor que antes del ataque?

Richard Rhodes – Sí. Ni los Estados Unidos ni otros países están seguros mientras dispongan de un arsenal nuclear con base en la amenaza. Eso no representa más ninguna seguridad. Es exactamente el contrario.

Parece que el legado de los años Bush fue la organización del miedo y de la vulnerabilidad, que estaban enraizados en los EUA desde la Guerra Fría…

Richard Rhodes – Bush no entendió una lección establecida desde la Guerra de Corea: en un mundo nuclear es imposible tener una victoria clara. Vivimos en una situación en que las armas nucleares son completamente inútiles.

Cómo pueden ser inútiles con un poder tan devastador?

Richard Rhodes – Las armas nucleares son obsoletas. Es preciso entender que ellas sólo fueron efectivamente armas de guerra en una única situación: cuando sólo un país tenía su monopolio. Y si continuamos aún apegándonos a ellas es por no tener nada mejor en que pensar. Tras el Holocausto, de Hiroshima y Nagasaki, la idea de que la destrucción puede ir hasta el fin, sin límites, se hizo un tabú civilizador en la arena de la nación-estado. Quedó claro que no podemos vivir en un mundo en el que poblaciones enteras puedan ser destruidas. Eso representó un cambio moral en la naturaleza de la guerra entre las naciones-estado. Reducir el daño colateral se volvió un imperativo moral. Después de la Guerra Fría, la idea de la destrucción total se desplazó para las guerras civiles y tribales como en Ruanda, o como en la guerra civil en la ex-Yugoslavia.

Qué esperar del futuro, entonces?

Richard Rhodes – Las potencias nucleares remanentes van a percibir gradualmente que esas armas son, en primer lugar, peligrosas para sí mismas, pues conducen a la amenaza por otras potencias y vecinos. Y a largo plazo van a percibir que sus arsenales son inútiles y es mejor vivir en un mundo sin armas nucleares.

Los Estados Unidos están en ese camino?

Richard Rhodes – La sociedad americana comenzó a percibir que el secreto y el poder de las comunidades de inteligencia tomaron cuenta de nuestras vidas. Eso se inició con el secreto de las armas nucleares del complejo militar y lentamente inundó grandes sectores del gobierno. Hoy ese avance amenaza con tragar todo el proceso democrático. Lo 11 del septiembre consolidó el poder de un enorme aparato de seguridad, Homeland Security Agency, que se está infiltrando en cada poro de la vida cotidiana. Puedo parecer paranoico, pero es exactamente eso lo que está ocurriendo. Conducir una política externa secreta en un mundo completamente armado tiene como efecto, a largo plazo, la atrofia de los procesos democráticos.

Existe algún medio de que los EUA se protejan de un ataque nuclear?

Richard Rhodes – Un medio efectivo no existe, salvo la actividad policial rutinaria y el espionaje tradicional.

Los EUA persiguen el programa espacial “guerra en las estrellas”, mientras China y otras naciones comienzan a desafiar la hegemonía americana en esa carrera. Cómo ve la militarización del espacio?

Richard Rhodes – No es nada fácil tener armas espaciales porque no es fácil tener máquinas que miren para abajo, recolecten y filtren todas esas informaciones esparcidas por la superficie a la vez. Sin embargo, es mucho más fácil construir un sistema anti-satélites, capaz de quitarlos de órbita. Aunque el aparato militar americano, así como el de otros países, aún sueñe con estaciones orbitales, pienso que el más importante aspecto del uso militar del espacio aún está en la tierra, como quedó demostrado en las dos guerras de Irak. Es justamente la simbiosis de las informaciones en tiempo real entre el campo de batalla y los satélites lo que va a determinar el futuro de la guerra convencional.

El presidente Barack Obama dijo, en su discurso en Praga, que los EUA se comprometen a no usar artefactos nucleares contra Estados no-nucleares, incluso si son atacados con esas armas. La propuesta del arsenal cero es realista? Podemos volver los las agujas del reloj?

Richard Rhodes – Estoy muy optimista con Obama, porque “sí, nosotros podemos” volver las agujas del reloj. Obama está retomando la idea de la seguridad común y de los mecanismos de control multilaterales. No puede haber un país que diga, “dejo que inspeccionen esa parte de nuestro territorio, pero aquella no”. Ese es uno de los presupuestos de la posición de Obama. Pero a muchos países no les gusta la idea de que todo debe ser abierto, porque las inspecciones podrían parecer señales de flaqueza. El segundo presupuesto colocado por Obama es que, en un mundo sin armas nucleares, usted tendría que mantener la capacidad de recomponer su arsenal si fuera necesario – eso si alguien engañara y ya no pudiera ser detenido. Esa idea viene siendo denominada “arsenal virtual”.

Y como quedarían los países que no son signatarios del Tratado de No Proliferación Nuclear?

Richard Rhodes – Claro que hay excepciones, como Corea del Norte e Irak. Pero ellos son pequeños países periféricos. Irán es otro caso muy especial. Aún así, creo que valdría la pena vivir en un mundo sin armas nucleares. Muchos argumentan que, si llegáramos en ese punto, estaríamos creando un mundo más seguro para las guerras convencionales. Creo que no. La posibilidad de que una guerra convencional escalara directo para un enfrentamiento nuclear sería igual a la de hoy. No cambiaría en nada. Entonces, por qué no intentar anular? Ese sería un paso fundamental para Oriente Medio.

Hablando de Oriente Medio, imaginemos un escenario de horror, en que extremistas islámicos tomaran de asalto el poder en Pakistán. Los americanos tienen un “plan B” para neutralizar un arsenal de 40 ojivas, por ejemplo?

Richard Rhodes – Sería chocante si los Estados Unidos no tuvieran un plan. Sería una demencia no tenerlo. Sé que Pakistán, intencionalmente, dividió su arsenal nuclear y lo dispuso en diversos lugares pensando justamente en la hipótesis de que militantes radicales tomen el poder, construyendo un arma sucia con el material enriquecido captado. Y si Al Qaeda tuviera acceso a la parte de ese material enriquecido? No sé si los Estados Unidos, la Otan y Rusia serían capaces de recuperarlos a tiempo. Preguntas como esas muestran otra razón para eliminar de una vez las armas nucleares de nuestros arsenales. Imaginemos un intercambio nuclear entre Israel e Irán, o India y Pakistán. Sería un horror más allá de la imaginación en la historia humana en términos de muertes y daños ambientales. Los nuevos modelos climáticos muestran que una guerra entre India y Pakistán llevaría a una nueva pequeña era glacial. No estamos seguros mientras esas armas estén disponibles.

Cómo evalúa el papel de la diplomacia brasileña en la mediación del conflicto con el programa nuclear iraní?

Richard Rhodes – Quedé bastante impresionado al ver esa iniciativa mediadora. Justamente una región que permaneció al margen en las últimas décadas dio un paso al frente para contribuir en esa negociación complicada. Fue muy positivo. Hubo muchas críticas en los Estados Unidos, porque parecía que Brasil, siendo mediador, no estaba alineándose al lado norteamericano. Pero la tarea de un mediador no es escoger un lado sino crear los puntos comunes para una negociación.

Pero muchos brasileños piensan que el País no tiene intereses vitales en la región y estaría dando un paso mayor que las piernas.

Richard Rhodes – Yo lo creo positivo. Estados Unidos e Irán tienen una relación envenenada hace 30 años, permeabilizada por odios y desconfianzas ya tan profundos que queda muy difícil sentarse a la mesa. Justamente por estar afuera es que los brasileños podían intentar algo. En las últimas décadas, los mejores negociadores para refrenar ánimos son los pequeños, los independientes, como Suecia y Dinamarca.

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